Vivienda Señora Teresa — Tanicuchi, Cotopaxi
La Vivienda de la Señora Teresa parte de una premisa poco común: no construir desde cero, sino conservar y dignificar una memoria familiar. La casa actual fue edificada por su propia familia de carpinteros, por lo que el encargo buscaba rescatar su valor estructural y patrimonial, interviniendo solo donde el deterioro lo exigía. El concepto gira así en torno a la restauración consciente: se preservan elementos como la notable estructura de pies de amigo y el cielo raso de estera, reutilizado en las divisiones interiores, mientras se interviene directamente el muro posterior, el recubrimiento exterior, el piso y las cimentaciones.
Se detectó además que la altura del techo generaba una sensación de opresión espacial, por lo que se propuso una cubierta con mayores volados, que corrige esta percepción y protege el recubrimiento exterior de futuros daños. El programa no busca ampliar el área construida, sino responder a las necesidades reales de la señora Teresa: un espacio sencillo para alojar a sus hijos en sus visitas, una zona de lavandería funcional y un área exterior cubierta que conecte el interior con el paisaje. Coherente con su labor en medicina oriental y su convicción sobre los beneficios de los materiales naturales frente a los pisos cerámicos, se priorizaron pisos naturales en toda la vivienda. Finalmente, para permitirle el contacto cotidiano con las plantas sin esfuerzo físico, se diseñaron huertos elevados con materiales rescatados de la propia intervención, cerrando el ciclo entre memoria, sostenibilidad y bienestar.